Hola a todos! Les comparto este ensayo sobre la Clarividencia y la Intuición en el ejercicio del Tarot como "instumento de videncia" (además de ser un valioso instrumento de discernimiento y autoconocimiento). Que lo aprovechen! Hasta la próxima!
CLARIVIDENCIA E INTUICIÓN
EN EL USO DEL TAROT
Cada vez más gente consulta a tarotistas profesionales para encontrar pistas para discernir un asunto o simplemente para evacuar ciertas dudas difícilmente evacuables de otro modo. Pero los tarotistas, ya para otros, ya para sí mismos, consultan directamente al Tarot, siendo intermediarios entre un sincero interrogante y una acertada respuesta. Y la precisión de sus respuestas está dada por el grado en que tengan desarrollada la clarividencia y la intuición, además de su competencia en el uso de la baraja, el conocimiento profundo del significado de los Arcanos Mayores y menores del Tarot, y la conexión empática desarrollada con el consultante.
Y además de consultantes hay quienes se preguntan si para ser buen tarotista hace falta un "don". Yo estoy seguro que sí! Aunque entiendo por “don”, en este caso, una facultad dada por la naturaleza al ser humano, que debe ser cultivada y desarrollada. Entonces, para ser buen tarotista efectivamente se requiere un don: el don de la "videncia", o para ser más preciso, la "clarividencia". Ésta no es otra cosa que una función psíquica capaz de discernir acontencimientos y hechos y percibir internamente algo no directamente perceptible con los sentidos físicos, ya sea algo presente, pasado o futuro. A nivel energético, está vinculada al sexto chakra, Ajna, ubicada a la altura del entrecejo, llamado "tercer ojo". Pero, según me parece, debemos desmitificar la clarividencia. Normalmente cuando se habla de clarividencia la gente piensa en una capacidad paranormal de percibir mentalmente acontecimientos futuros. Pero con cierto entrenamiento la clarividencia también puede ser ejercida por personas "normales" mediante el uso de ciertos "instrumentos", llamados "instrumentos de videncia", como la bola de cristal, las cartas del Tarot, las monedas el I Ching, las runas antiguas, etc.
El Tarot, en particular, es un sistema icónico-simbólico de origen probablemente medieval, constituido por 78 cartas, y que sirve de instrumento para el ejercicio del discernimiento, el autoconocimiento y la predicción, entre otros usos. En la consulta al Tarot el tarotista emplea todas las funciones psíquicas, particularmente la clarividencia y la intuición. Para desarrollar la clarividencia y la intuición con el uso del Tarot es necesario tener amor a las cartas, estudiar los Arcanos y asimilar internamente el significado profundo de su compleja simbología, y también practicar mucho.
No toda intuición implica clarividencia, pero toda clarividencia implica el ejercicio de la intuición. Porque la intuición es un cierto “ver interior profundo e instantáneo”, y esto lo podemos hacer respecto sólo de acontecimientos presentes. En cambio, la clarividencia además de conocer y discernir hechos o acontecimientos presentes, conoce y discierne también lo futuro y lo pasado.
Poniendo una comparación, se podría decir que la intuición se relaciona con la clarividencia como la vista con el conocimiento. El conocimiento es mucho más amplio que el sólo hecho de mirar, pero la visión, sin ser el único, es un sentido de gran importancia en el proceso del conocimiento. Así también, la clarividencia es mucho más amplia que la intuición, aunque ésta esté siempre presente en toda clarividencia. La clarividencia nos permite "conocer" aquello que está fuera el alcance de la percepción de los sentidos físicos, sea presente, pasado o futuro; y para hacerlo utiliza la intuición. En el ejercicio del Tarot, digamos concretamente en una tirada de cartas, la clarividencia se realiza mediante la comprensión intuitiva de la información arrojada simbólicamente por los Arcanos respecto del presente, pasado o futuro, según lo consultado.
Quien aspire a ser un buen tarotista, además de estudiar profunda y sostenidamente los Arcanos, debe procurar desarrollar la clarividencia mediante la comprensión intuitiva del mensaje cifrado simbólicamente en las cartas, ya en posición normal, ya invertidas, según salieren en la tirada en virtud de la “sincronicidad” del momento. Por tanto, si se quiere desarrollar la clarividencia se deberá desarrollar también la intuición.
Pero, siguiendo a C. G. Jung, diríamos que no es posible desarrollar plenamente la intuición si no se desarrollan también concomitantemente las otras tres funciones básicas de la psique humana: intelecto, sensación y sentimiento. El intelecto o inteligencia incluye dos sub-funciones: la imaginación y la memoria: ambas deben ser desarrolladas también por todo buen tarotista! Porque la intuición sin inteligencia se volvería estéril y caprichosa; la intuición sin memoria correría el riesgo de ser pura imaginación y eso impediría la necesaria objetividad, además de que no se progresaría nunca en el aprendizaje (sin memoria no es posible el aprendizaje de ninguna disciplina! y menos de las que incluyen símbolos...); la intuición sin sentimiento podría hacer del tarotista un ser frío y calculador sin empatía; la intuición sin sensación no tomaría toda la información contenida simbólicamente en la constitución gráfica de las cartas.
En suma:
CONSULTA AL TAROT
¯
CLARIVIDENCIA
+
INTUICIÓN
+
INTELIGENCIA (+IMAGINACIÓN + MEMORIA)
+
SENSACIÓN
+
SENTIMIENTO
Para ser un buen tarotista, como dice el dicho popular, "Hay que poner toda la carne en el asador"!!
Marcelo Aguirre
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